sábado 7 de noviembre de 2009

Carlos Saura


El 23 de octubre pasado, coincidiendo con la SEMINCI, se inauguró en el Patio Herreriano de Valladolod la exposición Otras Miradas de Carlos Saura, cuyo comisario es Asier Mensuro. En ella se exponen fotografías, dibujos, objetos y otro material, casi todo inédito, perteneciente a Saura. Esta exposición se clausurará el 7 de enero del año que viene, pero afortunadamente, viajará a León, Madrid, Coruña, Zaragoza y Gijón.
Para aquellos que, como yo, me temo que no tendremos la ocasión de verla en esas ciudades, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales ha editado, con la colaboración de la Obra Social de Caja España, un catálogo que, en diez capítulos (Historia de España; Violencia y muerte; Música y danza; Las mujeres; Carlos Saura fotógrafo; La silueta y la sombra; Retratos en el espejo; Carlos y Antonio Saura; Carlos Saura y el cine; Io, Don Giovanni), presenta una recopilación de la producción gráfica del cineasta que incluye fotografías, bocetos, dibujos, acuarelas, y fotosaurios. Además el volumen incluye una biografía de Carlos Saura y tres artículos, uno de Asier Mensuro «Artificio en la obra de Carlos Saura», un interesante y revelador análisis de la obra de Saura y las artes plásticas; otro de Roberto Cueto «Saura, la música y el espejo», evidentemente sobre la música, escrito con la habitual solvencia de Cueto; y por último el tercero escrito por mí «El realismo reflejado. El espacio en Carlos Saura», como indica su título, sobre las relaciones de la obra de Saura con la arquitectura.
Reproduzco a continuación el inicio de mi artículo
En Orfeo, dirigida por Jean Cocteau en 1950, el protagonista (Jean Marais) discute con la Muerte (María Casares) y dice: «Los espejos harían bien en reflexionar más». En Deux fois cinquante ans de cinéma français (Anne-Marie Miéville y Jean Luc Godard, 1995) se puede leer dos veces una frase similar: «Les miroirs feraient bien de réfléchir avant de renvoyer une image» (Los espejos harían bien en reflexionar antes de devolver una imagen).
Primero sólo reflexionar y después hacerlo, pero antes de reflejar lo que se pone delante de ellos, como si un espejo tuviera raciocinio y vida, y además pudiera tener opciones antes de cumplir con una función que parece ser sólo la de reproducir un espacio real en un plano. Reproducir la realidad, pero no lo olvidemos, ante todo, cambiando lo que está en la derecha por aquello que está en la izquierda, con esta premisa, la pregunta es si se puede tener la completa seguridad de que lo reflejado es la realidad. Hay que mirarlos de otra forma, haciendo que pierdan su cotidianidad y aprender a dudar del espacio que reflejan.
El espejo tiene otra particularidad, como decía Carlos Saura: «antes un dibujante realizaba una escena y no sabía muy bien si era totalmente cierta o no. La fotografía, en cambio, es terrorífica en ese aspecto: refleja y detiene la realidad en en un segundo. El espejo es como el cine, desaparece, la fotografía queda para siempre, ¡es mágica!». Efectivamente, lo reflejado es efímero, como lo que se proyecta en una pantalla, donde van pasando una serie de imágenes fijas que el ojo y el cerebro humanos transforman en móviles.
Espejos que llegan a ser fundamentales, «en relación con la danza el espejo es también vida, ha declarado Saura, vida a través de un elemento inquietante, que puede reflejar algo que no se desea.
Es conocida la serie de fotografías que se ha hecho a sí mismo Saura delante de un espejo, en las que su rostro, casi oculto a veces, pierde importancia en comparación con la máquina de hacer fotos, con la cámara que ya no es oscura sino fotográfica, y sobre todo lo que está detrás de él, con el espacio que le rodea o al menos con el que se ve reflejado en el espejo. «Hay una relación misteriosa que se establece cuando te miras a ti mismo en el espejo», ha dicho Saura.
Lo siento, pero si a pesar de esta introducción, quieren seguir leyendo mi artículo deberán hacerlo en el catálogo.

jueves 22 de octubre de 2009

La ciudad de los signos

«En marzo de 1980, César Alarcón viajó a Pompeya para llevar a cabo un ambicioso proyecto, recoger psicofonías de la gran erupción del Vesubio que acabó con la ciudad. tras revisar todas las grabaciones, ninguna de ellas parece contener sonidos procedentes del año 79 d. C. Inesperadamente, en una de las cintas quedó registrada una extraña frase mucho más reciente y que César ya había escuchado en alguna parte».
Este es el comienzo de La ciudad de los signos. La frase que oye César es de Viaggio in Italia -titulada en España como Te querré siempre- dirigida por el gran Roberto Rossellini, porque el original planteamiento de esta película es que si realmente las psicofonías son registros sonoros del pasado, por qué no va a haber registros visuales de ese pasado, y lo más asombroso es que en esta película se ven esos registros, se ve a Ingrid Bergman y George Sanders, entre otros, en las ruinas actuales de Pompeya y además se desmonta una impostura, una bellísima impostura, que siempre se mantuvo, sobre la sorpresa que le causó a la protagonista el descubrimiento de dos calcos (dos rellenos de yeso de dos personas sepultadas por la lava), un hombre y una mujer que murieron abrazados. Unos de los planos más asombrosos de la historia del Cine, que aún es mejor al saber que es falso.
¿Qué tiene que ver esta película con la arquitectura? Es evidente, si la ciudad no es sólo los edificios que están en ella, si las acciones y las personas influyen continuamente en las poblaciones y la modifican ¿Cómo no va a ser uno de sus factores de transformación el cine? Las imagenes que se han rodado en una ciudad de un modo inevitable son parte inherente de esa ciudad.
La ciudad de los signos, dirigida por Samuel Alarcón, es una película fundamental para analizar las relaciones entre cine y ciudad, su único problema es que por ahora es difícil de ver, sólo se ha visto en festivales, donde además ha ganado varios galardones. Aunque sea complicado, por favor, intenten verla.

jueves 1 de octubre de 2009

Juan Antonio Ramírez

He esperado varias semanas antes de atreverme a escribir esto. La verdad es que me cuesta mucho y desearía no estar haciéndolo.
La primera vez que vi a Juan Antonio Ramírez yo era alumno de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, él fue a dar una conferencia -creo que lo llevó Magüi González- y estuvo, como siempre, brillantísimo. Yo ya sabía que Poelzig y Mallet Stevens habían creado decorados en el cine, pero Juan Antonio nos apabulló con una disertación estupenda sobre las relaciones entre cine y arquitectura en el cine clásico de Hollywood, Blume no había publicado su libro fundamental -reeditado después por Alianza y aún en librerías-, pero algunos ya habíamos leído aquel volumen con cubierta negra, editado en Málaga, en el había un capítulo con temas cinematográficos.
La publicación de La arquitectura en el cine. Hollywood la edad de oro fue un aldabonazo y no solo en España, a partir de ese libro aparecieron otros en países anglosajones y europeos y, sobre todo, para muchos entre los que me cuento, supuso la apertura de un camino que queríamos transitar y, si era posible, bajo su dirección; un libro que además no se detiene en el cine, sino que trasciende y lo relaciona con la arquitectura posmodernista que estaba en auge en ese momento. Estoy completamente seguro que sin este texto pionero no pueden entenderse los estudios que después se han realizado sobre las relaciones entre el cine y la arquitectura.
Como le ha sucedido a los grandes maestros que siempre han estado innovando, Juan Antonio a partir de entonces casi abandonó los temas relacionados con el cine y se dedicó a otros estudios siempre con un punto de vista original, fascinante y yo diría que hasta asombroso.
Siento tener que referirme a mí mismo, pero no puedo olvidar que Juan Antonio presentó uno de mis libros, que siempre me guió -de hecho, sin él es difícil entender mi trabajo- y siempre me trató con una amabilidad inmerecida y desorbitada.
Decía al principio que no desaría estar escribiendo esto, porque como me imagino que el lector ya sabrá, Juan Antonio nos ha abandonado, nos ha dejado huérfanos. Pero este abandono no es total, afortunadamente aún tenemos sus textos y muchos nunca podremos olvidar todo lo que aprendimos con él. Gracias maestro.

martes 29 de septiembre de 2009

Descubrimientos

Acabo de regresar de Granada -por cierto magnífico el Gin Tonic en la terraza del Alhambra Palace a la puesta del sol y bien acompañado- donde aburrí a los alumnos hablando cerca de cuatro horas seguidas.
También he estado en las XI Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial, organizadas por esa admirable organización extra-oficial denominada INCUNA. En ellas participamos algunos veteranos impartiendo ponencias, por supuesto, todas magistrales como las de Nicola Mazzanti, Julio Pérez Perucha, Mariangela Michieletto, Jean-Claude Seguin, etc.
Pero los verdaderos descubrimientos han sido las comunicaciones que han presentado jóvenes profesionales, por ejemplo, María Begoña Sánchez Galán sobre arqueología del cine publicitario, y varias interesantísimas de cine y arquitectura, entre ellas, las de los sevillanos Andrés Barrado, Pablo López Santana y Maribel Alba Dorado; también fueron estupendas las de Lucía Martínez, sobre Ozu, y la de Enrique M. Blanco sobre el hueco de fachada en la arquitectura del cine... seguramente estoy siendo injusto y se me olvidan bastantes nombres. De todos modos anoten estos que acabo de escribir porque ellos son ya el presente, pero sobre todo, serán el futuro de las investigaciones sobre cine y arquitectura. ¡¡Felicidades a todos ellos!!!!

viernes 4 de septiembre de 2009

Mesa redonda con Roberto Cueto, Carlos F. Heredero y Áurea Ortiz

Buscando un corto que ha hecho Eduardo Gorostiza, el hijo de mi primo, en YouTube -luego me enteré que está en Vimeo- al teclear "gorostiza", me he llevado la sorpresa del montón de "gorostizas" que tienen algún vídeo en ese lugar. La sorpresa ha sido mayor y grata cuando he visto que había uno en que salía yo y donde cuento algunas formas nuevas de obtener información para una investigación.
No he sabido hacer la conexión dentro del post, por lo que les dejo la dirección por si les interesa:

domingo 9 de agosto de 2009

Patrimonio y arqueología de la industria cinematográfica

En la anterior entrada de este blog hablaba de un curso en Granada, esa misma semana de septiembre, pero entre el 23 y 27, se celebrarán en Gijón las XI Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial dedicado al Patrimonio y Arqueología de la Industria Cinematográfica, por lo que el lunes estaré en Granada y el martes me marcharé a Gijón, donde, por cierto, se celebra uno de los festivales de cine más interesantes de nuestro país. El viernes 25 me tocará dar mi ponencia que he titulado «Fuego en Skull Island. El espacio cinematográfico como patrimonio». A continuación copio el texto de presentación del Congreso:
El patrimonio industrial está constituido por los restos de la cultura material que poseen valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico, ya sean edificios, maquinaria, minas, fábricas y sitios donde se transmite y usa energía, donde se desarrollan funcionalmente servicios asociados a la producción y aquellos donde se desarrollan actividades sociales relacionadas con la industria. Comprende los bienes generados en el desarrollo de las actividades productivas en el periodo de la llamada revolución industrial y aquellas expresiones relativas a la influencia de estas actividades y aplicaciones humanas en la sociedad. La industria del cine ha generado en su dilatada historia un patrimonio importante con una influencia en las formas de ver y entender la vida de los ciudadanos notable. En su trayectoria podemos admirar y aprender, como un árbol vivo, que va desde la arqueología a los nuevos saberes y técnicas digitales del nuevo milenio.La metodología, historia, enfoques distintos que se están facultando para estos temas son la base necesaria para devolver la historia al presente, uno de los aspectos claves de la arqueología industrial que permite también sensibilizar, dar a conocer, divulgar, promover y valorizar de forma consecuente al patrimonio de la industria del cine proyectando ese futuro a nuestro pasado.El desarrollo industrial del fonograma y la fotografía; los televisores y sus antecedentes los radiovisores; del cine mudo al hablado, las sombras chinescas, las linternas mágicas y los proyectores. Todo nos acerca a un estudio, panorama y visión del patrimonio como testigo material del pasado que merece ser conservado, preservado y valorado para su traslado a las generaciones futuras.La telefonía, la radio, los fonogramas, las artes cinematográficas, la memoria del trabajo en el cine son expresiones, hechos y realizaciones que nos inducen a ponerlas en primer término en lo que concierne a la defensa y recuperación del patrimonio industrial histórico.Los temas a tratar respecto al patrimonio de la industria del cine son amplios y variados, sin obviar cualquier aspecto particular o concreto, tienen enjundia notable que posibilita visiones sobre aspectos como:
Arquitecturas del cine
Los oficios del cine
Historia técnica e industrial del cine
Archivos de la Industria y Filmotecas. Organización y Conservación
El cine industrial
Los paisajes culturales e industriales en el cine
El diseño y los decorados en el cine
Los museos del cine
El cine en la historia y la historia del cine en su dimensión patrimonial
El tratamiento, materiales y técnicas de conservación del patrimonio del cine
Las sesiones de trabajo se conformarán con ponencias introductorias del estado de la cuestión en el observatorio internacional del patrimonio industrial en el mundo del cine: Hollywood (Estados Unidos), Cinecittá (Italia), UNAM (México), Ecole et Museé des Arts et Metiers (Francia), ICAIC (Cuba), Asociación Española de Historiadores del Cine (España), Filmotecas y Archivos nacionales e internacionales, de igual modo se organizarán sobre grandes apartados se agruparán temáticamente las investigaciones y comunicaciones para su presentación y debate.Los interesados podrán presentar comunicaciones, que evaluadas previamente por el Comité Científico de las XI Jornadas, se adscribirán a cada uno de los diferentes apartados y se podrán exponer por los autores en sesiones de trabajo.Todos los trabajos serán publicados en un Libro, el volumen 10, dentro de la colección “Los Ojos de la Memoria”, cuya edición corre a cargo de INCUNA y CICEES.
Tendrán las XI Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial un apartado especial relativo a la proyección de películas sobre "El cine en la revolución industrial" y "La revolución industrial y el cine". También la importancia del patrimonio inmaterial de la industria cinematográfica ocupará un aspecto relevante:
La música
La literatura
El arte
La fotografía
La industria editorial
La historia
El paisaje del tiempo en el cine
Igualmente, como viene siendo habitual, el sábado día 26 de septiembre se realizará una la ruta "Llanes de cine" por el patrimonio industrial asturiano a través de hitos e iconos cinematográficos. Será un itinerario que rememore un guión cinematográfico con la recreación cultural de escenarios que intuyen, sugieren y descubren los testigos cotidianos de nuestro pasado industrial, sin que falte una evaluación del patrimonio gastronómico de la zona y las obligadas referencias temáticas y bibliográficas al respecto de la visita guiada.Y el domingo 27 de septiembre acompañados por el director de cine asturiano Tom Fernández se recorrerán los escenarios y paisajes de la cuenca minera asturiana donde fue rodada la película “La Torre de Suso”, una “comedia sobre las cosas serias de la vida” como reza su lema publicitario, que le ha merecido una nominación a los Premios Goya 2008 en el apartado de dirección novel.

miércoles 5 de agosto de 2009

Espacios soñados. Cine y Arquitectura

El próximo 21 de septiembre comenzará el curso «Espacios soñados. Cine y Arquitectura», lo dirige Juan Calatrava Escobar, catedrático de Historia de la Arquitectura y director de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Granada, y se celebrará en el Centro Mediterráneo de la Universidad de Granada
Ya sé que aún queda bastante tiempo, pero como el verano es bastante raro y el tiempo pasa deprisa, ya lo voy anunciando para el que pudiera interesarle.
El texto de presentación es el siguiente:

La interacción con la arquitectura ha acompañado al cine desde sus mismos orígenes, al igual que, en sentido inverso, numerosos arquitectos han encontrado en el cine un ámbito de trabajo y un campo de reflexión. El curso se propone analizar, mediante una combinación de lecciones teóricas y proyecciones fílmicas comentadas, algunos de los aspectos más significativos de esta relación. El curso se propone como una actividad que puede atraer de manera general a cualquier persona interesada por la cultura contemporánea, sin que se requieran conocimientos especializados ni de cinematografía ni de arquitectura. No obstante, está especialmente dirigido a estudiantes de Arquitectura, Historia del Arte, Bellas Artes e Historia Contemporánea, así como a estudiantes de doctorado y licenciados de dichos campos.
El programa es como sigue:

17,00-21,00
"La imagen supuesta: el arquitecto en el cine"
Sesión a cargo de Jorge Gorostiza, arquitecto, autor de diversos libros sobre cine y arquitectura, Lunes 21 de Septiembre

17,00-21,00
"Metrópolis de celuloide: imágenes fílmicas de Nueva York en torno a 1929"
Sesión a cargo de Juan José Lahuerta, arquitecto, profesor de la ETS Arquitectura de Barcelona.
Martes 22 de Septiembre

10,00-13,00
"El cine y los espacios de la modernidad: la fábrica, la oficina, el hotel, los grandes almacenes".
Sesión a cargo de Juan Calatrava, director del curso
Miércoles 23 de Septiembre

17,00-21,00
"Ciudad y arquitectura en el cine musical".
Sesión a cargo de Javier Rodríguez Barberán, Profesor de la ETS Arquitectura de Sevilla
Jueves 24 de Septiembre

17,00-21,00
"Naturaleza y artificio: el jardín en el cine".
Sesión a cargo de José Tito Rojo, paisajista, conservador del Jardín Botánico de la Universidad de Granada
Las sesiones son maratonianas, ya que primero hay una conferencia, después se proyecta una película y por a tarde otra película más. Desgraciadamente yo sólo podré estar el lunes, porque el martes me tendré que ir a Gijón a otro acto que pondré en el siguiente post.

sábado 1 de agosto de 2009

Mafia, cine y comida

He encontrado el artículo que publico a continuación perdido en un ordenador. Me lo encargó en 2006 el escritor José H. Chela -al que muchos echamos de menos tras su repentino fallecimiento- para añadirlo en el Menú de unas cenas temáticas que se iban a celebrar en el Hotel-Escuela de Santa Cruz de Tenerife. El artículo no se llegó a publicar, la cena creo que sí se celebró, aunque no recuerdo que me invitaran. En él no se habla de arquitectura, pero podría ser interesante... al menos eso espero. En todo caso es un modesto homenaje a mi apreciado Chela.
Un pequeño restaurante en una ciudad estadounidense, a través de las ventanas se pueden ver sus manteles de cuadros, así como flores y velas encima de las mesas, del techo cuelgan adminículos rústicos y en las paredes han colgado platos de cerámica coloreada; su ambiente es acogedor y familiar, sobre todo, porque el servicio está compuesto por un cariñoso viejecito, cuya mujer, por supuesto también adorable, está en la cocina, preparando las recetas italianas que aprendió de su madre; la mayoría de los comensales son parejas de jóvenes con pocos recursos, encantadas con la oscura intimidad de la que gozan, pero en el fondo del local comen unas cuantos hombres corpulentos y de mal aspecto; súbitamente la paz se ve interrumpida por el tableteo de varias thompsons, los hombres caen ensangrentados al suelo, mientras la cocinera llora desconsoladamente sobre el cadáver de su esposo, abatido por una bala perdida.
Esta puede ser la descripción de una secuencia que forme parte de cualquier película sobre la mafia. Varias generaciones de seres humanos hemos aprendido la mayoría de nuestros conocimientos permaneciendo muchas horas delante de las pantallas de los cines. Si nos preguntan por la mafia, la mayoría diremos que la conocemos, porque inmediatamente nos vendrán a la mente mil imágenes de las películas que hemos visto sobre esta lacra de la sociedad, que se va extendiendo sobre nuestro mundo a una velocidad increíble.
Es importante definir de qué estamos hablando, cuando hablamos de mafia. Cualquiera emplea hoy en día el vocablo aplicándolo a la corrupción generalizada que reina en muchos países, sin embargo, no debemos olvidar que, aunque hay muchas mafias como la yakuza japonesa, la Mafia, con mayúsculas, es un fenómeno nacido en Italia, más concretamente en Sicilia y llevado por los italianos a Estados Unidos, sin este transvase posiblemente hoy sería una manifestación primitiva casi desconocida, pero ya se sabe que el Imperio ha usado al cine para contar particulares historias de su país de un modo tan espectacular, que ha conseguido atrapar a los ciudadanos de todo el orbe, hasta llegar a agotar sus temas, como le ha sucedido al western.
Volvamos a la Mafia, si algo distingue a las películas sobre este fenómeno de las policíacas o de gángsteres, es la familia. El mafioso pertenece a un clan familiar y se desarrolla en su seno, por eso las reuniones de los hermanos, padres, primos y demás parientes, se hacen alrededor de una mesa atiborrada de spaghettis, cocinados por la mamma, situada en el centro del comedor familiar, una habitación que normalmente está decorada con un gusto pésimo, llena de figuras religiosas, varios objetos a cual más kitsch e incluso con efigies de diversos papas, mirando a los comensales desde estampas pegadas en la pared.
Comida que está íntimamente ligada con la muerte producida por un violento asesinato. Recuérdese que en la cinta clave sobre la Mafia, El Padrino (The Godfather, Francis Ford Coppola, 1972), el inocente Michael (Al Pacino) come en su casa, con su hermano Sonny (James Caan) y sus malencarados esbirros, antes de ir a cometer su primer asesinato; en realidad es una venganza contra quienes han intentado matar a su padre Don Vito Corleone (Marlon Brando); la cita es en un restaurante como el que se describía antes, Michael es cacheado y se sienta con otro capo de la mafia, Sallozzo (Al Lettieri), y McCluskey (Sterling Hayden, inolvidable Johnny Guitar), un jerarca de la policía, pero no puede comer por culpa de su cena anterior y pide permiso para ir al cuarto de baño, allí recoge un revólver que está dentro de la cisterna de un retrete, vuelve al comedor y dispara a bocajarro sobre los dos comensales, matándolos.
Otras veces, en otras películas, la violencia es más exagerada y ritual, como cuando desde fuera de los restaurantes varios sicarios ametrallan sin piedad a todos los que están en el local destrozándolo, entonces el rojo de la sangre se mezcla con el de la salsa de tomate, provocando que los comensales no sepan discernir si simplemente se han manchado con los macarrones o han sido alcanzados por las balas de sus agresores.
En ocasiones el crimen no es tan violento, aunque también esté relacionado con la comida. En El Padrino 3º parte (The Godfather part III, 1990), la hermana de Michael, Connie (Talia Shire), antes de entrar a una representación de Cavalleria Rusticana le regala a su viejo padrino Don Altobello (Eli Wallach) sus bombones favoritos, el anciano no puede esperar y en cuanto empieza la obertura, comienza a comer con glotonería, sin embargo, no llega al final de la función, porque cae fulminado a causa del veneno que contienen las golosinas.
Otra de las grandes películas sobre la Mafia es Uno de los nuestros (Goodfellas, Martin Scorsese, 1990), en ella también se destaca la relación entre comida y asesinato, porque está plagada de escenas que abordan el tema de los ceremoniales celebrados alrededor de una mesa; secuencias que también aportan datos sobre los personajes y ayudan a caracterizarlos; entre todas ellas destaca la cena que prepara la madre de Tommy de Vitto (Joe Pesci) para su hijo y sus amigos, Henry Hill (Ray Liotta) y Jimmy Conway (Robert de Niro), una noche que aparecen de improviso en su casa para recoger unas palas, lo que la madre no sabe, o prefiere no saber, es que el grupo de amigos ha dejado su coche en la calle con un cadáver en el maletero y que después de la opípara cena irán a enterrarlo a un bosque apartado con las palas que le han pedido. Lo curioso de esta escena es que la inocente viejecita está interpretada por Catherine Scorsese, madre del director y excepcional cocinera, que volvería a aparecer en Casino (Martin Scorsese, 1995), otra vez cocinando para unos mafiosos, y que antes de fallecer en 1997 llegaría a publicar The Family Scorsese Cook Book, un libro con sus propias recetas.
La comida también es signo de distinción en Uno de los nuestros; cuando por fin encarcelan a Henry y Paul Cicero (Paul Sorvino), logran alcanzar un estatus especial en el penal gracias a su fama criminal y no sólo degustan filetes y langostas, sino que además les explican una técnica especial para cortar el ajo y que se disuelva en la sartén.
Al final de esta película Henry, el protagonista, está escondido en un lugar remoto, ha cambiado de identidad junto a su familia y vive amedrentado porque ha delatado a sus peligrosos compinches. Su última frase se oye en off, con voz apesadumbrada dice: «pedí spaghettis a la marinera y me dieron noodles con ketchup». Su penitencia ha comenzado y le afecta directamente donde más le duele… en la comida.

domingo 19 de julio de 2009

Exposición de Juan Alberto Soler


En la anterior entrada de este blog hablaba de la exposición sobre la obra de Benjamín Fernández que se realizó en la Filmoteca Española. Entonces no me di cuenta, pero estaba cometiendo una injusticia, porque hace unos meses -concretamente entre el 19 de septiembre y el 28 de marzo pasados- se había organizado otra exposición, en el Museu Can Tinturé de Esplugues, con materiales de otro grande de la dirección artística en España, esta vez ya fallecido. Juan Alberto Soler tuvo una trayectoria espléndida, como diseñador y constructor llegando a dirigir algunas películas, su biógrafo ha sido el arquitecto Salvador Juan, quien junto a Rafael de España, ha escrito los textos de un interesantísimo libro, publicado con ocasión de la exposición, su título es Juan Alberto, director artistic, creador d'Esplugas City, tiene 123 páginas llenas de fotografías e ilustraciones y está editado por el Ayuntamiento d'Esplugues. Tengo que agradecerles a ellos que me dieran la oportunidad de unirme al homenaje a Juan Alberto escribiendo el prólogo del libro que reproduzco a continuación:
Hoy a comienzos del siglo XXI, cuando gracias a las nuevas tecnologías digitales cualquiera puede expresar sus ideas mediante las imágenes en movimiento, cuando casi todos llevamos una cámara en el bolsillo incorporada al teléfono móvil, hoy no podemos olvidar que el gran arte del siglo XX fue el Cine, ese que se proyectaba sobre grandes pantallas, dentro de unos colosales palacios cinematográficos -prácticamente desaparecidos-, que consiguió transportar a las multitudes hasta los más lejanos rincones de la realidad y la fantasía.
Esas películas no las creaban sólo sus directores, sino que se hacían, y se hacen, gracias a un equipo de grandes profesionales que trabajando juntos, consiguen elaborar un producto que a menudo es además una obra de arte imperecedera, casi como si se tratara de una catedral. Una comparación que ya empleó Luis Buñuel, cuando equiparó a los que "construyeron" Metrópolis con los artesanos anónimos que erigieron los templos góticos.
Entre estos profesionales hay unos con una importancia especial, aquellos que empezaron denominándose en España "decoradores" y hoy se les conoce como "directores artísticos" o "diseñadores de producción". Para comprender su papel fundamental en la elaboración de una película es suficiente saber que un director artístico es quien crea todos aquellos elementos que se ven en una película alrededor de los actores, abarcando su responsabilidad desde idear los espacios donde transcurre la acción, hasta elegir los objetos más pequeños que usarán los personajes, pasando por la transformación de la realidad adecuándola a los requerimientos de un guión predeterminado, un guión que además podrá enriquecer o mejorar gracias a la creación de esos espacios.
En España ha habido unos directores artísticos, unos constructores de decorados, unos atrecistas y sus ayudantes, que han estado entre los mejores del panorama cinematográfico mundial. Basta recordar que el primer español que obtuvo dos Oscares no fue Pedro Almodóvar -sin que ello disminuya todo su enorme talento-, sino el gran escenógrafo Gil Parrondo.
A pesar de que muchos autores han afirmado que en España nunca hubo una industria cinematográfica, lo cierto es que desde los primeros años del siglo hubo numerosas empresas con sus propios estudios, algunos de ellos con unas dimensiones y un equipamiento digno de los mejores de Europa, por ejemplo, Juan Antonio Bardem cuando en 1955 dijo que el cine español era «industrialmente raquítico», ese mismo año se produjeron sesenta y ocho películas y había en activo quince estudios entre Madrid y Barcelona, sin duda, el nivel de producción estaba por encima de la mayoría de países de nuestro entorno geográfico. Los mejores directores artísticos aprendieron en esos estudios, donde a veces era necesario usar la imaginación y la experiencia para salvar la carencia de recursos técnicos. De hecho, muchos de los rodajes de conocidas películas producidas por empresas extranjeras se han desarrollado en nuestro país, no sólo por sus paisajes, condiciones climatológicas o los bajos salarios, sino por la gran profesionalidad de estos verdaderos maestros de su gremio.
No se puede dudar que Juan Alberto Soler fue uno de estos genios y si pudiera caber alguna duda basta ver el magnífico material recopilado para esta exposición, los documentos personales, los diseños de decorados y el trabajo desarrollado para preparar las películas en las que trabajó, muchas de las cuales no hubieran podido realizarse sin ese trabajo fundamental. Estupendo pintor, sus dibujos, desde los más elaborados hasta los más rápidos, tienen una expresividad asombrosa.
Como bien explican los comisarios de esta exposición, Salvador Juan y Rafael de España, en el texto de este catálogo, Juan Alberto tenía una enorme facilidad para la expresión gráfica y además aprendió las técnicas cinematográficas con dos maestros, Pedro Schild -a pesar de que no era muy propenso a explicar sus secretos- y el arquitecto José Pellicer -que merecería un estudio-, gracias a ello era capaz, no sólo de crear espacios a escala real, sino además de construir ciudades y paisajes inexistentes, jugando con la ilusión y los trucos que se le pueden hacer al objetivo de la cámara. Además de un trabajador incansable, llegó a figurar en los títulos de crédito de más de una película al mes en un mismo año, fue el arquitecto que pudo lograr el sueño de muchos profesionales, construir un pueblo, Esplugues City, para desarrollar en él las más variadas y fabulosas ficciones.
Hay que agradecer el esfuerzo, la dedicación y el acierto de los artífices, antes citados, de esta interesante exposición, responsables además de reivindicar a Juan Alberto, una figura clave del séptimo arte. También se debe decir que estas actividades son imposibles de realizar sin el apoyo de las instituciones, en este caso el Ayuntamiento de Esplugues, y por último hay que agradecer sinceramente a los familiares de Juan Alberto, porque al haber preservado celosamente unos materiales y una documentación tan importantes, han logrado que ahora todos podamos conocerlos, aprendiendo y disfrutando, esta actitud debería servir como ejemplo a todos aquellos que han despreciado el trabajo de sus antecesores, permitiendo que documentos importantes hayan desaparecido, perdiéndose una parte fundamental de nuestro cine, por tanto, de nuestra historia y también de nuestra propia vida.
Aunque me temo que será difícil de encontrar, recomiendo este libro, evidentemente no por el prólogo, sino por el trabajo de sus autores y, sobre todo, del gran Juan Alberto Soler.

domingo 5 de julio de 2009

Benjamín Fernández en la Filmoteca Española

Desde el 7 de mayo de este año se puede ver en la sede de la Filmoteca Española en el Palacio de Perales (Calle Magdalena, 10) de Madrid una exposición sobre el gran director artístico Benjamín Fernández, desgraciadamente no he encontrado en ningún lugar -tampoco en la página web de la Filmoteca- la fecha de clausura, pero espero que aún permanezca abierta.
La historia de este profesional es apasionante, su padre era encargado de carpintería en los estudios Sevilla Films y él empezó como meritorio, para después de muchos años y un trabajo magnífico figurar en los títulos de crédito de las películas de los hermanos Scott (Ridley y Tony) y con otros muchos grandes directores en notables películas. Yo tengo la gran suerte de haberlo conocido y quien quiera saber algo sobre él puede leer la entrevista que se publicó en mi libro La arquitectura de los sueños, entrevistas con directores artísticos del cine español.
Acompañando a la exposición, la Filmoteca ha editado un volumen de 96 páginas con muchas fotografías de sus bocetos para películas desde Conan, el bárbaro, hasta La carta esférica, pasando por Indiana Jones y la última cruzada, Dragonheart, Amor a quemarropa, Gladiator y Alatriste. En el libro además hay una presentación de José María Prado y un excelente texto de Carlos Tejeda, así como otro de Elena Cervera. Leyendo este último artículo me he llevado una desagradable sorpresa, no sólo cita textos que aparecen en mis libros, sin mencionar siquiera la fuente original, sino que además plantea una "original" definición del trabajo del director artístico: «es el creador de todos aquellos elementos que se ven en una película; todo lo que aperece en la pantalla, salvo los actores, es responsabilidad suya. Su cometido abarca desde la creación de los espacios donde transcurre la acción hasta la elección de los objetos más pequeños que aparecen en la pantalla (el atrezo), pasando por la transformación de la realidad y su adecuación a los requerimientos del argumento».
Vean ahora mi definición publicada en la revista Nickleodeon, nº 27, verano 2002, pág. 9 (y en este blog no hace mucho): «es el profesional que crea todos aquellos elementos que se ven en la película alrededor de los actores, abarcando su responsabilidad desde idear los espacios donde transcurre la acción, hasta elegir los objetos más pequeños que usarán los personajes, pasando por la transformación de la realidad, adecuándola a los requerimientos de un guión predeterminado, que además podrá enriquecer o mejorar gracias a su trabajo». Increíble, pero cierto.
Desde aquí felicidades a la Filmoteca Española y, por supuesto, al gran protagonista: Benjamín Fernández, por haber realizado un trabajo admirable y además por ser como es.

jueves 25 de junio de 2009

Imágenes de la ciudad: Transformaciones en el tiempo

El próximo miércoles 1 de julio a las 20:00 horas tenía que estar en una mesa redonda en la Filmoteca Valenciana, pero por razones personales no podré asistir. El motivo es un ciclo que organizan esa filmoteca y el Colegio Oficial de Arquitectos de Valencia coincidiendo con el Congreso de Arquitectos, y que se desarrollará hasta el 25 de julio, con proyecciones en la sede del IVAC, en la Plaza del Ayuntamiento nº 17, edificio Rialto, y en la Universidad.
La mesa redonda se hará el miércoles para inaugurar el ciclo con la arquitecta Isabel Navarro y Áurea Ortiz, y sin duda valdrá la pena oírlas.
Respecto al ciclo, está programado por José Antonio Hurtado, lo cual es una garantía de calidad e innovación, y se podrán ver desde estrenos, hasta títulos ya clásicos.
Me encargaron en su momento un breve texto para el programa que edita la Filmoteca y aprovecho para reproducirlo a continuación:

Las ciudades, a pesar de todas sus imperfecciones e inconvenientes, son la creación más original, notable y característica de los seres humanos. No cabe la menor duda que hoy la vida de nuestra especie sobre este planeta no podría entenderse sin esos entornos edificados donde desarrollamos nuestras vidas.
Las poblaciones son como los organismos vivos: nacen, crecen y algunas veces terminan desapareciendo, y ese desarrollo es completamente dinámico. La característica principal del cine, que le diferencia de las demás manifestaciones artísticas, es evidentemente la de poder reflejar el movimiento, por eso es este arte del siglo XX el que con mayor fidelidad puede mostrar la evolución de las ciudades a través del tiempo.
La fundación de nuevas poblaciones tiene, ante todo, un origen ancestral y casi divino, pero no es una actividad que haya cesado y tuvo un florecimiento en el siglo XIX, cuando los europeos invadieron territorios vírgenes que no les pertenecían, esta fundación ha sido mostrada por el cine en uno de sus géneros primigenios, el western, y en películas como El juez de la horca.
No se puede olvidar que las ciudades también están construidas por los grupos humanos que las pueblan y éstos a su vez las modifican con sus actividades y conflictos. Nueva York no es una excepción y así se muestra en Gangs of New York, como son mostradas las aglomeraciones y contradicciones de la gran metrópoli japonesa en Tokyo-Ga y las multitudes, gracias a cambiar la velocidad normal en Koyaanisqatsi.
Transformaciones que cuando son radicales y violentas, provocan en sus ciudadanos una nueva forma de habitar, como en el caso de los conflictos bélicos, algo perfectamente mostrado en Alemania, año cero, que sucede en una de las grandes ciudades del siglo XX, Berlín, objeto de interesantes miradas cinematográficas, como la de Berlín sinfonía de una metrópoli de 1927 así como su recreación y reinterpretación, Berlín Sinfonie einer Grosstadt, ochenta y cinco años después.
Las destrucciones cotidianas a veces son más terribles que las guerras, paradójicamente demoliendo para construir otras edificaciones, en las denominadas "renovaciones urbanas", como las barcelonesas de En construcción y para levantar inmensas infraestructuras, como en China la presa de las tres gargantas reflejada en Naturaleza muerta y en el otro extremo del mundo, en Argentina, la ciudad de Federación anegada por otra presa y convertida muchos años después una atracción turística mostrada en Construcción de una ciudad.
El punto de vista del creador sobre una ciudad puede ser muy personal y peculiar, como le sucede a Basilio Martín Patino en Madrid y a Terece Davies con Liverpool en Of Time and the City, e incluso el cineasta puede asumir el protagonismo y ser él mismo quien muestre su población, como hace Nani Moretti en Caro Diario, mientras pasea por Roma en moto.
Por último el futuro, en lo que se transformarán las ciudades, algo que tiene una gran relación con el momento en el que se rodó la película, por eso Blade Runner tiene más paralelismos con las poblaciones en los años ochenta, que con Los Ángeles en el 2019, sin haber perdido un ápice de su poderosa fuerza visual, que maravilló a todos hace ya veintisiete años.
Antes se decía que las ciudades crecen, los agentes que provocan sus transformaciones son muy variados, sobre todo, los poderes políticos y económicos; quienes las idean son los urbanistas, que han de planificar ese crecimiento, no lo olvidemos, supeditados siempre a los poderes antes mencionados, y quienes por último las llevan a cabo son los arquitectos que diseñan las edificaciones, tampoco lo olvidemos, también supeditados, pero en este caso a los promotores y propietarios.
El problema es que, aunque la inmensa mayoría de las personas vivan y mueran en las ciudades, se han habituado a sus entornos urbanos y en pocas ocasiones tienen el tiempo necesario para reflexionar y criticar algo tan fundamental como es el lugar dónde se desarrolla su existencia. Este ciclo es un buen momento para descubrir, analizar, recapacitar y discutir sobre las ciudades, esas construcciones originales, notables y características de los seres humanos.

miércoles 17 de junio de 2009

Los lugares del cine.

Entre los cursos de verano de la Universidad Autónoma de Madrid, este año hay uno apropiado para los que les interesen las relaciones entre el Cine y la Arquitectura. Copio el texto que han escrito sus organizadores y el programa:

Los lugares del cine. Reflexiones sobre el uso del espacio en la puesta en escena cinematográfica.

Dirección: Valeria Camporesi, Profesora Titular, UAM

Samuel Alarcón, Doctorando UAM

13, 14 y 15 de julio. Sede El Pósito, Colmenar Viejo.

La representación del espacio es un elemento fundamental en la creación cinematográfica. A veces un marco, a veces un personaje más, el espacio integra, moldea y condiciona historias, personajes o soluciones visuales que acaban construyendo el film. El presente curso trata de abrir un debate en torno a la importancia del trabajo con el espacio a lo largo de la historia del cine mezclando reflexiones de estudiosos que han abordado el tema desde distintas perspectivas. Fuertemente marcado por una revisitación de las experiencias del pasado más importantes en este sentido, el curso dedica una especial atención a la labor realizada por los cineastas italianos que, marcados por la experiencia del neorrealismo, trabajaron en la encrucijada del cine moderno. Sin embargo, no se perderá de vista el imaginario del espectador cinematográfico contemporáneo y el marco teórico en el que se enmarca.

Programa provisional:
13 de julio
9,30 h. Presentación del curso a cargo de sus directores
10-12 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «El espacio urbano de Tokio en el cine y Los espacios cinematográficos abandonados en Los Ángeles» Stephen Barber, Escritor, teórico e historiador del cine.
12-14 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «Lugares neorrealistas» Alain Bergala, Cineasta, historiador del cine y profesor de estudios cinematográficos en la Universidad Paris III.
16,30 h. Proyección de Te querré siempre (Viaggio in Italia, Roberto Rossellini, 1953) con introducción de Renzo Rossellini, cineasta e hijo del director.
Mesa redonda con Renzo Rossellini, Alain Bergala, Angel Quintana y Stephen Barber.
14 de julio
10-12 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «Los espacios imaginarios de Federico Fellini» Ángel Quintana, Profesor titular de Historia y Teoría del Cine de la Universidad de Gerona.
12-14 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «Viaggio in Italia. Un análisis espacial» Samuel Alarcón, Cineasta e hitoriador del cine
16,30-19,30 h. Proyección de La ciudad de los signos de Samuel Alarcón (2009), documental seleccionado para su presentación en el festival de cine DOCUMENTA MADRID 09, con introducción del autor.
Mesa redonda con Renzo Rossellini, Ángel Quintana, Alain Bergala, Valeria Camporesi y Samuel Alarcón.
15 de julio
Hora 10-12 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «Escenarios naturales, lugares de ensueño. Un viaje por la historia del cine» Valeria Camporesi
12-14 h. Conferencia con proyección de fragmentos: «Los mapas del imaginario cinematográfico» Jorge Gorostiza, Arquitecto e investigador cinematográfico.
16,30-18,30 h. Proyección de La aventura (L’Avventura, Michelangelo Antonioni, 1962) con introducción de Mara Chiaretti, Cineasta y ayudante de localizaciones de Antonioni en La aventura.
Mesa redonda con Mara Chiaretti, Jorge Gorostiza, Valeria Camporesi y Samuel Alarcón.

viernes 12 de junio de 2009

Saarinen y Spielberg



La arquitecta Rosa Solaz me envió una pequeña parte de un trabajo que hizo para el doctorado sobre el edificio de la terminal de la TWA en el aeropuerto de Nueva York proyectada por Eero Saarinen. Me pareció interesante y, como me gustaría que este blog sea un lugar de participación colectiva y de debate, lo incluyo, siento no poder reproducir el elegante diseño con el que me lo mandó Rosa.

Un encuentro inesperado en el análisis que nos ocupa, surge de una mirada casual al cine reciente. Una resonancia entre dos artes aparentemente distantes, pero al mismo tiempo inevitablemente implicadas en la (re)configuración de entornos y la constitución –o no-, de diferentes realidades.
En 2002, Steven Spielberg rodó Catch Me If You Can, protagonizada por Leonardo Di Caprio y basada en la historia real de Frank W. Abagnale, que se hará pasar por médico, abogado y copiloto en una de las principales compañías aéreas, antes de haber cumplido los 21, convirtiéndose en un auténtico maestro del engaño y falsificador de millones de dólares.
Trailer
A lo largo de la narración, la terminal TWA se muestra en dos ocasiones puntuales, y su inclusión en la película sirve tanto para contextualizar los hechos en tiempo y lugar, como probablemente, para contribuir a la caracterización de la historia y los personajes: el hall como lugar de relación y encuentro; o el túnel como camino o transición entre dos realidades diferentes.
Pero quizá podamos también realizar estas otras lecturas:
Parte 4/13, minutos 6.30-7.10.
Llegada desde la zona de hangares hasta el vestíbulo de recepción,
EL HALL ...o un paseo a través de la arquitectura sinuosa del vestíbulo principal, en torno a formas envolventes y sensuales
...como la sonrisa de Leo
Parte 13/13, minutos 2.13-3.55.
Escena final a través del túnel de embarque,
EL TÚNEL... o cómo el cine nos cuenta que el trayecto desde el vestíbulo principal hasta la zona de embarque es de pendiente curva, y mide algo más de un minuto.
The End

En 2001 la Terminal quedó fuera de servicio, cuando la Trans World Airlines fue adquirida por American Airlines. A final del 2005, Blue Jet adquirió las instalaciones.
Más de cuarenta años después de haber sido construido, el edificio ha quedado obsoleto, y no está a la altura de la función que hoy debe cumplir.
Los gloriosos días de vuelo se esfumaron hace mucho, y el espacio orgánico de Eero Saarinen no es ahora compatible con los detectores de metales; ni tampoco el aura de la alfombra roja con que fue concebido es acorde con la era de los viajes masivos.
Es por ello que en un momento se pensó que la obra de Saarinen iba a ser demolida. Hoy el destino de la terminal es casi incierto. Considerada inadecuada para satisfacer las necesidades aeroportuarias actuales, ha dejado de ser empleada para su propósito original y, ocasionalmente, alberga exposiciones temporales.
Los admiradores de esta arquitectura, y de la fuerza del resto de la obra de Saarinen, preferimos pensar en otro final alternativo: TO BE CONTINUED…

viernes 5 de junio de 2009

Foster en una realidad alternativa.

El otro día tuve que ver La brújula dorada (The Golden Compass) dirigida por Chris Weitz en 2007, -que sorprendentemente me gusto mucho- porque su "Architectural Conceptual Artist" fue el estupendo creador François Schuiten (por cierto, su padre, su madre y dos de sus hermanos son arquitectos, pero de eso hablaremos otro día) y yo estaba escribiendo un artículo sobre la escenografía cinematográfica tras Métal Hurlant para un libro que coordina Jesús Palacios para el Semana de Cine de Terror de Donosti. De repente, cuando la protagonista llega en un dirigible rojo al Londres de ese mundo alternativo donde vive, descubrí a la derecha, detrás de lo que podría ser la Catedral de San Pablo, nada menos que al edificio Gherkin, el apepinado rascacielos de Lord Norman Foster, de reciente construcción.
Por si acaso, por si fuera una deformación de arquitecto, oí el audiocomentario del director y efectivamente, se refiere a «la torre Gherkin». Mi comentario en el artículo es que «ni siquiera en un universo paralelo es posible librarse de las estrellas de la arquitectura»... Supongo que es otro de los nocivos resultados del «efecto Guggenheim» de Bilbao.

miércoles 3 de junio de 2009

Un libro


Los mejores libros son esos que sorprenden y que continuamente te están aportando novedades insólitas y apasionantes. Ahora estoy leyendo La pantalla global, que encontré de casualidad en un aeropuerto -casi nunca llevo lectura en los aviones, prefiero comprarla en los aeropuertos y a veces he leído cosas increíbles en todos los sentidos- escrito por Gilles Lipovetsky y Jean Serroy. Confieso que hace poco oí aquí en mi isla un discurso derrotista y envejecido del primero y temía lo peor... pero me equivoqué.
Llevo años repitiendo que el espectáculo cinematográfico, tal como lo hemos conocido en mi generación y en las anteriores, desaparecerá, morirá de "muerte natural", con lo que, y esto toca a la arquitectura, desaparecerán también las multisalas, como pasó con aquello palacios cinematográficos. Los autores de La pantalla global denominan cine a toda imagen en movimiento, no estoy demasiado de acuerdo, pero partiendo de esta base, mientras leo este texto a veces me parece que me estoy oyendo a mí mismo. El pesimismo de quién no conoce su presente, lo teme y por eso desea que muera con él, se ha convertido en un análisis lúcido y optimista, en el que se demuestra que cada vez hay más facilidades para expresarse con la imagen en movimiento y cada vez -la acotación es mía- más talento.
En cuanto a la arquitectura hay algo muy claro, la realidad que era el lugar donde se asentaba este ancestral arte, cada vez tiene menos importancia frente a la ficción.
Arquitectos por favor reflexionemos y enderecemos el rumbo o por el contrario hundámonos en un piélago de calamidades (como Hamlet) con ese mundo que se desvanece a una velocidad cada vez más acelerada.
En fin, recomiendo fervientemete La pantalla global.

Una fotografía histórica del cine español.

Como decía en la anterior entrada, el año pasado se celebró en Alicante un encuentro de directores artísticos histórica, ya que era la primera vez que se hacía un encuentro así en España. Ahora he encontrado esta foto que nos hicimos al final, faltan Félix Murcia y Gumersindo Andrés, pero de izquierda a derecha están Josep Rosell, Jesús García de Dueñas, Wolfgang Burman, Montse Sanz, el que esto escribe, Antxón Gómez, Asier Mensuro, John Sanderson (el instigador del encuentro) y Derubín Jácome.
Posiblemente se pueda editar un libro con todas las ponencias de esas jornadas más las de este año, coordinado por Sanderson.
Ojalá se produzca otro encuentro igual o que incorpore aún a más profesionales y que no tarde mucho en hacerse.

martes 19 de mayo de 2009

En la ciudad de la luz


Como podrán observar, me entusiasma salir de mi concha, de mis islas, esos peñascos (como las llamaba mi abuelo) perdidos en medio del Atlántico. Ayer comentaba la experiencia valenciana. Hoy le toca a la alicantina. hace dos años en Villena le propuse al caballero británico y amigo, John D. Sanderson, hacer algo sobre dirección artística. Él a su vez se lo propuso al Centro de Estudios de la Ciudad de la Luz y ellos aceptaron.
En 2008 tiré de teléfono y conseguí reunir a grandes profesionales y mejores personas, los directores artísticos Félix Murcia, Josep Rosell, Antxón Gómez, Gumersindo Andrés, Montse Sanz, Derubín Jacome y Wolfgang Burman, además de tres estudiosos de este mundo: Jesús García de Dueñas (Estudios Bronston), Asier Mensuro (Emilio Ruiz del Río) e Ignacio Fernández Mañas (Rodajes en Almería). El resultado fue histórico, nunca antes se habían reunido tantos profesionales, ni se había hablado tanto sobre una profesión de la que hace unos años ni siquiera se hablaba. Inolvidable, pero obviado por los medios hegémonicos y centralistas, simplemente porque no se desarrolló en Madrid o Barcelona.
Este año John quería organizar algo relacionado con los efectos especiales y los alumnos le habían pedido que hubiera prácticas (ya se conoce el grado de fobia del alumnado actual hacia la teoría... pero de eso hablaremos otro día). Asier fue quien puso en contacto a John con algunos de los ponentes. El resultado, otra vez extraordinario, hablamos en un "marco incomparable", el estupendo plató del Centro de Estudios, Reyes Abades, Julián (Julianín) Martín, Colin Arthur, Asier y como colofón Pilar Revuelta que, por cierto, me contó cómo es la ceremonia de los Oscar, ganarlo, y rozarse con Nicole Kidman y tener al lado a Daniel Craig, que fueron quienes le dieron el la estatuilla.
Reyes contó lo que pudo de su profesión, evidentemente no iba a contar cómo era la flecha que encendió el pebetero de la Olimpiada de Barcelona, porque eso es un secreto mejor guardado que la fórmula de la Coca-Cola; Julián proyecto unas imágenes impresionantes e inéditas de su trabajo; Asier, a pesar de sus problemas con la informática, verbalizó el "matte painting" con habilidad; y Pilar estuvo estupenda explicando su increíble trabajo, junto con Eugenio Caballero, en El laberinto del fauno y el talento de Guillermo del Toro.
He dejado para el final a Colin Arthur porque estar cerca de quien creó, entre otras maravillas, los humanoides de 2001: una odisea del espacio, como comprenderán es un lujo, él y su maravillosa mujer, Sarah, lo dieron todo, trajeron animatronics, la cara de un humanoide de 2001 y un cocodrilo gigante, crearon sangre -hicieron alrededor de 6.000 litros para El resplandor-, explicaron los usos secretos del Cola-Cao, le pusieron una barba postiza a un alumno... En fin, terminaron y terminamos agotados y además fueron tan generosos como para, después de ese despliegue, alabar las modestas conferencias que se habían impartico por la mañana. Seres de otra época y casi de otra galaxia.
También estuvo muy bien conocer a las personas que estaban entre el público (por cierto, bastante numeroso), como el grupo de la escuela de Arte y Superior de Diseño de Alicante, con la profesora Rosana Poveda a la cabeza, una de cuyas alumnas, Ana Conejero, me ha enviado unas fotografías de una interesantísima "casa de muñecas" hecha al estilo de Tim Burton.
Algunos tuvimos la suerte de visitar parte de las instalaciones de los estudios, la piscina gigante ya está acabada, los laboratorios son increíbles y, gracias al gran anfitrión Emilio J. Alhambra encargado de la Film Commission, estuvimos, entre otros, en el espacio que ocupó Vin Diesel en su frustrado intento de rodar una película sobre Anibal (personaje que ya encarnó Victor Mature en 1959) gracias al millón de dólares que le dieron para prepararla y que finalmente no sirvió para nada.
En fin, fue magnífico conocer a tanta gente con tanto talento. Estas salidas le dan a uno una perspectiva diferente y siempre enriquecedora. Gracias a todos.

lunes 18 de mayo de 2009

"El extraño viaje" a Valencia


Estas dos últimas semanas han sido muy intensas y al mismo tiempo duras. Como decía en el post anterior, tuve la suerte de estar invitado primero en un seminario en Valencia y después en un curso en Alicante. Aquí voy a hablar sólo del primero, luego hablaré del otro. El IVAC hace desde hace siete años un seminario sobre una película española, su comisario empezó siendo Julio Pérez Perucha (Bienvenido Mr. Marshall y El espíritu de la colmena) y después ha sido, y es Roberto Cueto (Arrebato, La caza y ¡Qué he hecho yo para merecer esto?). Este año intervinieron una serie de personas a las que admiro mucho, desde hace mucho tiempo, por la perspicacia e inteligencia de sus trabajos y no decepcionaron, porque impartieron unas conferencias magníficas.
La verdad es que iba bastante preocupado intentando que mis palabras estuvieran al mismo nivel que las de ellos, pude oír asombrado las estupendas intervenciones de José Luis Castro de Paz, Jesús García de Dueñas (que se fue antes porque tenía que hablar en Estonia), Áurea Ortiz, Carlos F. Heredero, José Luis Téllez y Juan Miguel Company. Desgraciadamente no pude estar en las de Jean-Claude Seguin, Francisco Javier Gómez Tarín y Santos Zunzunegui, que seguramente harían unas ponencias muy interesantes, y que leeré en cuanto se publique el libro coordinado por Cueto al que también se debe citar, porque realizó un trabajo espléndido.
El colofón estuvo a la altura, Jesús Franco irónico y agudo, y una sorpresa, García de Dueñas me puso en contacto con Luis Berraquero, ayudante de cámara en la película y después un reconocido director de fotografía, porque me hacían falta unos datos, me atendió estupendamente y cuando le di los datos del evento, por casualidad iba a estar cerca de Valencia, por lo que fue, se quedó a oír las ponencias y Roberto, con su provervial habilidad, lo invitó a estar en la mesa redonda con Franco, allí aportó su conocimiento y se complementó con el director.
Todo fue muy bien (espero que los alumnos piensen lo mismo), pero lo más interesante es siempre conocer a nuevos investigadores, en este caso a Conchi Cascajosa, que me sorprendió con su estudio sobre las relaciones de Fernán-Gómez con la televisión.
Las sorpresas no acabaron ahí, primero se me acercó la arquitecta Isabel González Galindo y me dio unas hojas escritas por ella con unas ideas sobre cine y arquitectura que me parecieron innovadoras y el principio de una línea de investigación nueva y prometedora que ella debe iniciar. La segunda sorpresa fue una lectora de este blog (sabía por las estadísticas que se accedía a él, pero no que se leyese) otra arquitecta, Rosa Solaz, con la que pude charlar más tiempo, coincidimos en gustos cinematográficos y me recomendó varias películas que aún no he conseguido, pero que estoy buscando. Ambas me confirmaron algo que sabía, hay jóvenes que aportan nuevas ideas y quienes no somos docentes sólo podemos conocerlos en este tipo de eventos. Gracias por acercaros, gracias por enseñarme.
Por último, seguramente en los primeros días de julio volveré a Valencia a una Mesa Redonda en la Filmoteca con Áurea Ortiz, organizada por el IVAC y el Colegio de Arquitectos, con motivo del Congreso de Arquitectos, a la que seguirá un ciclo de cine sobre cine y arquitectura que me parece interesante.

miércoles 15 de abril de 2009

Conferencias

Dentro de unas semanas voy a participar en dos seminarios, el primero en Valencia sobre El extraño viaje, la extraordinaria película dirigida por Fernando Fernán-Gómez, está organizado por el IVAC, lo dirige Roberto Cueto y se celebrará los días 7 y 8 de mayo. El enlace es este http://www.lafilmo.com/viaje/pagina.php?reg=8 y mi conferencia la he titulado «Ágora y teatro, una plaza en un pueblo de Castilla».

El segundo será en Alicante en la Ciudad de la Luz. El año pasado hablamos sobre dirección artística, este año estará más orientado hacia los Efectos Especiales. Se celebrará la semana siguiente, al antes citado, los días 14 jueves y 15 viernes y lo dirige John Sanderson. Lo que voy a contar lo he llamado «La arquitectura en las maquetas de efectos especiales». El enlace es el siguiente: http://www.ciudaddelaluz.com/es/centrodeestudios/actualidad/eventos/Paginas/jornadas_fx.aspx

Por supuesto que en ambos casos lo realmente interesante es el elenco de profesionales que va a hablar en cada uno y, sobre todo, el debate que estas conferencias pueda provocar entre los asistentes, por eso, si están por los alrededores en esas fechas, será una buena ocasión para hablar sobre cine, arquitectura, ciudad... y de lo que haga falta.

Cuando vuelva seguiré, creo, colgando artículos, escritos... sobre lo que nos gusta.

sábado 4 de abril de 2009

Del caminar sobre hielo



«Un amigo parisino me llamó por teléfono a fines de noviembre de 1974.
Me dijo que Lotte Eisner estaba muy enferma y que sin duda iba a morir. Le respondí: no es posible. No en este momento. El cine alemán no podía prescindir todavía de ella, no debíamos permitir que muriera. Tomé una chaqueta, una brújula, una bolsa de deportes y los enseres indispensables.
Mis botas eran tan sólidas, tan nuevas, que merecían mi confianza. Me puse en camino hacia París por la ruta más directa, convencido de que, yendo a pie ella sobreviviría. Además, tenía ganas de estar a solas conmigo mismo.
Mi diario de marcha no estaba destinado a ser leído. Hoy, cuatro años después, al volverlo a tomar en mis manos, me ha conmovido singularmente, y el deseo de hacerlo leer me ha ayudado a vencer el pudor de mostrarme desnudo ante ojos extraños.
Sólo he suprimido algunos pasajes muy íntimos. W. H., Delft, Holanda, Mayo, 24, 1978
».
Así comienza Del caminar sobre hielo (Von gehem im Eis), el diario que escribió Werner Herzog durante su viaje a pie desde Munich a París, entre el 23 de noviembre y el 14 de diciembre de 1974. En España lo publicó Muchnik Editores en colaboración con Ediciones Alphaville, ambas desaparecidas y por ello el libro (a pesar de ser muy recomendable) será difícil de encontrar. Es un estupendo ejemplo de la visión de un cineasta sobre un paisaje que comprende y es impensable sin los seres vivos que lo habitan.
Por ejemplo: «En la cumbre sólo ando entre nubes. Todas las piedras rezuman. Y como siempre, la mirada sólo es atraída por las formas vacías: latas, desperdicios. Los pies bien».
Nota del 12 VI 09: He encontrado una nueva edición de este libro en Ediciones La Tempestad del 2003, quizás haya posibilidad de comprarlo en librerías.